Delirium Tremens
Antes de pasar a mejor vida y después de editar la paupérrima entrevista que le hice a Víctor Hugo, algunos miembros de la malograda revista Punto Aparte dedidieron apretar el acelerador. El resultado: una entrevista a Diego Capusotto prevista para el número de agosto, que nunca salió publicada porque para ese entonces tres personas nos habíamos desvinculado del equipo. A la nota la encontré "revolviendo" unos archivos en la laptop. Y aquí está. Capusotto, personaje del año en Rolling Stone, me habla de su laburo y sus proyectos en un bar increíble llamado "El Progreso", en Barracas. La charla irá por partes y se omite la introducción a la nota. También me parece tan mala como la de VH, pero Peter C. está muy bien.
¿Cómo se explica que ciclos como "Todo por dos Pesos" y "Peter Capusotto y sus videos" se consideren de culto cuando comercialmente no funcionarían en una tevé tan competitiva?
Porque se supone que lo de culto no es algo vinculado a lo comercial, donde todo está un año con éxito y al siguiente es reemplazado por otra cosa, y es olvidado. El sentido comercial es ese: reemplazar algo que dio dividendos por algo que da lo mismo o puede dar más. Lo que se impregna más en lo emocional son cosas que no están vinculadas a lo comercial, tienen que ver más con el vínculo del espectador, con lo que uno está haciendo. A la gente le gusta ver eso, le hace bien y es lo que elige.
¿Cuánto hay de improvisación y cuánto de guión?
De las dos cosas. Pedro (Saborido) se encarga del armado, después hay cosas de las que uno se hace cargo, como los guiones de los personajes que hacemos, que son escritos por nosotros mismos. Y después las ideas son parte del equipo que hemos conformado con Favio (Alberti), Néstor Montalbano y el propio Pedro. En "Peter Capusotto", él controla el armado y el guión y después yo le agrego si hace falta, porque las ideas son de los dos. Nos juntamos en un bar y pensamos todo el programa.
Pero entre sus colaboradores estables, Capusotto cuenta con Marcelo Iconomidis, al que prefiere llamar "El griego". Se trata de un viejo amigo, de los más cercanos a su entorno, con el que se crió escuchando la misma música y compartiendo los mismos gustos. Será por eso que cuando desde Rock & Pop Tv le ofrecieron desembarcar por primera vez con un ciclo sobre clips, Capusotto no dudó un instante en invitarlo, "no por una cuestión antropológica, si no porque presta sus videos y porque el ciclo contiene lo que para mí forma parte de una década que fue la mejor", comenta.
Por eso la onda nostálgica del programa…
Si bien hay una especie de nostalgia, hay también una reivindicación, una cuestión testimonial. Y teniendo en cuenta que la música es atemporal y sigue teniendo mucho significado para mí, sea del año 64´ como de ahora, me parece que es una reivindicación de bandas que estuvieron en el puntapié inicial del ambiente del rock y me pasa que yo, como espectador, prefiero ver a "Humble Pie" que a "Evanecence". Ya soy grande, entonces así como rescato cosas de ahora, me gustaría hoy día ver aquello que no está en circulación. Esos que formaron parte de una época importante para la música, tratándose de una disciplina que tiene una vida inacabable. Es como cuando escuchás a Hendrix, no podés decir "bah, ¡esto es viejo!". La música no muere nunca y lo que te provoca ese sonido tampoco. Para mí es viejo escuchar a los Strokes, porque no es más que una copia de algo ya hecho hace cuarenta años, entonces prefiero escuchar a los "Stooges".
Hay muchas de esas bandas que cuando estaban tocando, acá no llegaba ningún material. Hoy, estar en la televisión haciendo esto, es lo mejor que me puede pasar.
¿El ofrecimiento vino por parte de Rosario Lufrano?
No, primero fueron a la Rock & Pop. Hablaron con (Daniel) Morano y después alguien en Canal 7 lo vio y le interesó que el programa esté ahí, especialmente a Martín Bonabetti (actual gerente de programación) y alguien más que no recuerdo su nombre, pero me consta que hicieron mucha fuerza para que el programa estuviera ahí. Y fue aceptado inmediatamente. Yo con Lufrano había charlado porque su intención era que hagamos Todo por dos Pesos otra vez, si es que nosotros estábamos con ganas de hacerlo. Así que entró sin problemas el programa.
¿Y por qué no la continuidad de "Todo por dos pesos" y sí la de un ciclo más temático?
Porque es menos complejo y es más personal. Yo no tengo que negociar con nadie y hacer Todo por dos pesos que es más complicado en producción. En su momento no daba para hacerlo en Canal 7 y hoy por hoy tampoco para hacerlo en otro lugar. O sea, hoy se complejiza la negociación y todo tipo de comodidad que se necesita para poder trabajar. Todavía no es el momento de hacer televisión, por eso estamos haciendo teatro que de alguna manera reemplaza lo que estamos haciendo en televisión, en un espacio mucho más noble y más claro, donde la gente viene o no viene, pero donde la negociación implica menos trauma.


0 comentarios sobre este posteo:
Publicar un comentario en la entrada