Una de cal: no existen, como los Eter, otros premios que reconozcan la producción anual de la radio en Argentina excepto, claro, los Martín Fierro que suman ternas al medio para justificarse así mismos.
Una de arena: en esta edición, como en las cinco anteriores, se repitieron ternas y ganadores y se consolidó una tendencia que viene de arrastre: los Eter son premios porteños que apenas reconocen que hay un país más allá de la General Paz. Hubo, este año, una mención para una emisora de Viedma y FM Federal 99.5. El resto, bien, gracias. ¡¡¡¿Puede la Metro tener la mejor programación de FM?!!! ¿No hay otras FM? Los de APTRA demuestran cada año que no escuchan radio. Ustedes, que se dicen oyentes, pongánse las pilas.
Dicho esto, es cierto. Son los únicos reconocimientos genuinos a la actividad radiofónica local que este martes sumaron, como variante, distinciones especiales para hombres de radio con trayectoria y se sirvieron de los 90 años que el medio cumplió en agosto pasado para distinguir a una de las puntas de lanza de toda esta historia: al escenario subió, en medio de la noche, la mujer de Enrique Telémaco Susini para recibir una placa en recordatorio por la hazana de "Los locos de la azotea", en el Teatro Coliseo, promotores de la primera transmisión radial del país.
La votación se repartió entre los favoritos de los oyentes y los seleccionados por un "jurado radiofónico", compuesto por representantes de radios e instituciones (muchos de ellos responsables de las condiciones actuales en la que se hace radio en Argentina) y ganadores de ediciones anteriores. La lista de ganadores, en este link.